Archivo mensual: abril 2005

Distancia

Saca,
de tu pecho el aire
que me haga más daño,
una daga blanca
de metales cálidos.

Abre,
esa boca grande
de afilados dardos,
que me pasen dentro
y me arranquen lazos.

Muerde,
con más gritos llenos
de rencor o asco
que merezco siempre
que te debo algo.

Mira,
sin decir palabra,
con gestos aciagos
escupe silencios,
mentiras y agravios.

Huye,
que nada merezco,
de ti ni vasallo,
desprecio tan sólo,
distancia de esclavo.

Callo,
ya todo lo dije
a la tarde, callo
los últimos versos
que saben amargos.

(“Distancia” forma parte de la serie “Interferencias del vacío”) 

Trufas de clase media

Ahora que uno ya no trabaja en AZCA y se dedica a pasear sus pies por el Viso y Salamanca, barrios que de sublime abolengo no deberían llamarse barrio, encuentro alguna que otra mañana un nuevo servicio municipal y motorizado que retira de la estampa excrementos caninos: un individuo enfundado en un mono verde y blanco sobre una motocicleta todoterreno, casi diría todobarrio, circulando lentamente e incordiando con escape libertario, que se detiene levemente, apoya una pierna/pata y, con un artilugio aspirador, succiona una a una las pequeñas esferas que trufan el barrio de mediocridad.