Rebajas

Mis oficinas se encuentran muy cerca de unos grandes almacenes y muchos días suelo dejar el coche aparcado dentro. Antes intentaba todo tipo cosas para que al pasar con el traje a través de los pasillos no me tomaran por un dependiente, pero siempre salía con la sensación de haber fracasado. No sé por qué me sentaba tan mal que se confundieran, ya que siempre me ha parecido un trabajo de lo más respetable. Hojeaba algún libro expuesto o me probaba alguna colonia para disimular, pero desde el día que me recriminó el responsable de planta, creyendo que estaba descuidando mis funciones, no lo he vuelto a hacer. Ahora incluso, durante las rebajas, camino seguro entre las estanterías y, en cuanto descubro alguna mirada oculta entre los productos, me dirijo al primer comprador despistado que encuentro con el socorrido “¿se le ofrece algo?” y entonces todo el mundo mira para otro lado dejándome el camino despejado.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s