Hoy es el día del feliz encuentro, en el que los largos caminos quedaron ya bajo tu paso decidido. Hoy, descansas aquí Rosalía, bajo este artesonado cielo de Macotera donde hace años te uniste a Ataulfo para convertiros en una sola alma. Por la puerta salisteis dispuestos a caminar cincuenta años juntos, años juntos de familia y alumnos, años de amor.
Hoy es el día del feliz encuentro, en el que la mitad de tu alma te espera un poco más arriba de este cielo de madera. Ya juntos podremos deciros, Ataulfo y Rosalía, que os damos las gracias por todo, que somos lo que quisisteis que fuéramos y que nos sentimos orgullosos de que así nos hicierais.
Hasta pronto, Rosalía, descansa feliz. En nuestro corazón nos quedamos con un poquito de ti para recorrer lo que a nosotros nos resta.
Hasta pronto, Rosalía, que papá ya te espera en la encina.
(Texto para el funeral de mi abuela Rosalía)
Los hilos del destino son inesperados… hace años acudí al entierro del padre de una de mis mejores amigas bajo el artesonado cielo de Macotera y Santiago, pueblos natales de sus padres. Me gusta la idea de pensar que el padre de Cristina estará bien acompañado allí por tus abuelos, bajo el inmenso cielo castellano.